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13 febrero 2011

Montréal Fashion Week 2011

En el marco de los desfiles más vibrantes en las mejores pasarelas del mundo, las Fashion Weeks hacen explotar las líneas del Twitter y las billeteras de los fashionistas.
Del 7 al 10 de Febrero, tuvo lugar en Canadá la Montréal Fashion Week, que deslumbró con colecciones innovadoras, nuevos diseñadores y mucha piel, lana y abrigo para un país súper frío que no deja a la baja temperatura congelar su creatividad.

Estuve investigando todas las colecciones y seleccioné las prendas más características de cada casa o diseñador, logrando así un buen resumen de lo que fue la Semana de la Moda en el país más nórdico de América.
Acá les dejo mi archivo de fotos; personalmente me gustan las formas y siluetas, muy suelto, natural, abollonado, acogedor. También adjunto al lado de cada nombre los links de las webs, facebooks y twitters oficiales de los diseñadores, por si quieren investigar más cada colección.


Annie 50
Web Facebook
Anomal Couture Web Facebook Twitter
Barilà Web
Bodybag by Jude Web
Cluc Couture Web Facebook Blog
Cokluch
Denis Gagnon Web Facebook Twitter
Dinh Ba Design Web
Envers by Yves Jean Lacasse Web
Harricana by Mariouche Web
Marie Saint Pierre Web Facebook
Mélissa Nepton Web Facebook Twitter
Mulcair Web Facebook Twitter Blog
Nadya Toto Web
Ralph Leroy Web Facebook Twitter Blog
Samuel Dong Web Facebook YouTube
Soïa & Kyo Web Facebook
Télio Web Facebook
Thomas (para Trusst) Web
Post-Vernissage Web

ACCESORIOS

Miss Mak Designs Web Facebook
Rachel. F. Web
INDUMENTARIA MASCULINA




EnlaceFAVORITOS!!







Por último acá paso algunos links interesantes que tienen más info sobre lo que fue la Semaine Mode Montrèal número 20.
-blog de Triptyqu3
-Facebook de la SMM
-Twitter de la SMM
-YouTube de la SMM

Meme Guaia

23 enero 2011

Somos consumidores... ¿o productos? Comentario de una obra de Bauman

Unas lungas y relajadas vacaciones me permitieron leer a total conciencia la obra Vida de Consumo de Zygmunt Bauman.

Sociólogo, filósofo y ensayista polaco, es profesor emérito en la Universidad de Leeds y en la de Varsovia. Ha enseñado sociología en Israel, Estados Unidos, Canadá y otros países. En sus obras se ocupa de cuestiones como las clases sociales, el socialismo, la modernidad, la globalización, el consumismo, la pobreza, etc.
Otras obras:
-Legisladores e intérpretes. Sobre la modernidad, la posmodernidad y los intelectuales
-Modernidad y holocausto
-La posmodernidad y sus descontentos
-Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil
-Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias
-Vida líquida
-Miedo líquido. La sociedad contemporánea y sus temores


Esta obra de sociología desmenuza las cualidades consumistas de la sociedad moderna, denominada sociedad de consumo por su incesante e insaciable sed de consumir y luego desechar, fenómenos que hoy constituyen un papel central en la supervivencia social.
Siempre tomando como eje principal el ojo ajeno, estamos sometidos a una adicción y necesidad por consumir, teniendo como objetivo primordial (inconciente muchas veces) vernos beneficiados socialmente.

El propósito crucial y decisivo del consumo en una sociedad de consumidores no es satisfacer las necesidades, deseos o apetitos, sino convertir y reconvertir al consumidor en producto


¡Qué punto de vista tan interesante! A medida que leía el libro, iba comprendiendo esas ganas inexplicables de todo el mundo de comprar, mostrar, tener, contar, divulgar. ¿Somos acaso productos de consumo? Creo que día a día pujamos más para que esto así resulte. En cada decisión de vestimenta, de compra, de viaje, de actividad, de decoración, de estudio, de lectura, de deporte, de arte, estamos fusionando lo que nos gusta con lo que queremos que nos guste para gustarles a los demás (a cierta franja de la sociedad).

Por lo tanto, "consumir" significa invertir en la propia pertenencia a la sociedad, lo que en una sociedad de consumidores se traduce como "ser vendible", adquirir las cualidades que el mercado demanda o reconvertir las que ya se tienen en productos de demanda futura.


Seguramente cuando lean esto van a odiarlo un poco -o bastante- pues las conclusiones de Bauman desacreditan nuestra identidad, objetando que somos nosotros mismos quienes saboteamos nuestra personalidad, invirtiendo como si fuéramos un producto en venta, con todas las cualidades de mercado, como target, estética, valor cultural, marketing, demanda, etc.

Consumir es invertir en todo aquello que hace al "valor social" y la autoestima individuales.

Y la moda es la bisagra de todas estas idas y venidas entre consumo, producto, inversión. Es la estrategia fundamental para hacernos productos más o menos vendibles. Consumimos moda para convertirnos en productos de moda.

En primer lugar, la preocupación por "estar y mantenerse a la delantera" (a la delantera del "pelotón de la moda", vale decir, el grupo de referencia, "los otros que importan", "los que cuentan", y cuya aprobación o rechazo traza la línea entre éxito y fracaso). En palabras de Michel Maffesoli, "Soy quien soy porque los otros me reconocen como tal".

Al terminar de leer la última página del libro me entraron las dudas y replanteos. ¿Qué hago en el mundo de la moda? ¿Quiero generar productos o ser un producto? ¿O acaso quiero generar productos para ser un producto?


$42,00 en El Ateneo
Contratapa del libro:
En Vida de consumo, Zygmunt Bauman continúa y profundiza el análisis de la trama y los mecanismos por los cuales la sociedad actual, en su fase de modernidad líquida, condiciona y diseña las vidas de los sujetos centrándose en sus particularidades como consumidores.
Con el advenimiento de la modernidad líquida, la sociedad de productores es transformada en una sociedad de consumidores. En esta nueva sociedad los individuos son, simultáneamente, los promotores del producto y el producto que promueven. Son, al mismo tiempo, el encargado de marketing y la mercadería, el vendedor ambulante y el artículo de venta. Todos ellos habitan el mismo espacio social conocido con el nombre de mercado. El examen que los individuos deben aprobar para acceder a los tan codiciados reconocimientos sociales les exige reciclarse bajo la forma de bienes de cambio, es decir, como productos capaces de captar la atención, atraer clientes y generar demanda. Esta transformación de los consumidores en objetos de consumo es el rasgo más importante de la sociedad de consumidores.
En este nuevo libro, Zygmunt Bauman analiza el impacto del modelo consumista de interacción sobre varios aspectos, aparentemente inconexos, del escenario social, como la política y la democracia, las divisiones sociales y la estratificación, las comunidades y las sociedades, la construcción identitaria, la producción y el uso del conocimiento, y la preferencia por distintos sistemas de valores.
La invasión, conquista y colonización de la red de relaciones humanas por parte de visiones del mundo y patrones de comportamiento a la medida de los mercados, y el origen del resentimiento, el disenso y la ocasional resistencia frente a las fuerzas de ocupación son los temas centrales de este libro. Las normas sociales y la cultura de la vida contemporánea son puestas bajo la lupa una vez más y reinterpretadas a la luz de estos temas por uno de los pensadores sociales más originales y agudos de la actualidad.

Buenas y necesarias son esta clase de obras que nos hacen un click en la mente y nos obligan a pensar; nos responden algunas preguntas, destapan otras y -lo mejor de todo- nos impulsan a buscar respuestas.
Este libro de Bauman cambió mi visión del mundo, de la gente:
100% RECOMENDADO
.

Meme Guaia

26 diciembre 2010

Diseño Navideño

Una semana full. La finalización de los exámenes de la facultad, los regalos a comprar, el calor, las cenas y cocktails de fin de año, las llamadas de saludos por las fiestas... creo que "tiempo de amor, tiempo de paz" se convierte en "tiempo de amor y caos"; aunque es lindo, lo pasás bien, te encontras con tus familiares y seres queridos. Pero fin de año, haya lo que haya es siempre a las corridas.

Tan acelerada estaba que no me había puesto a pensar en mi atuendo navideño. El 24 a las 00 se me ocurrió hacerme un vestido. Sí, diseñarme y confeccionarme un vestido para el 25 a las 00.

Y no hizo falta más que idea, materiales y ganas para poder realizar algo.
Tiré un pilón enorme de telas blancas, crudas y naturales, entre ellas gasas, puntillas, algodones, fibranas, broderies. No tenía molde ni tiempo para hacer uno meticulosamente que me calzara perfecto. Así que, a lo gaucho, me mandé a cortar. La idea ya la tenía, y mientras cortaba, diseñaba. A cada tijeretazo le seguía una prueba (para ver si estaba yendo por el camino correcto).

Busto, espalda, sisas, escote, falda, ruedo, forro, mangas, cintura, volaban por encima de la mesa porque iba uniendo las piezas a una velocidad adrenalínica, pues mientras maquinaba el largo de puntada, calidad y color del hilo, hacía la toma de medidas, las puntadas a mano en las terminaciones y le daba prolijidad en las uniones...
¡En fin! A las 10 de la mañana del 24 terminé mi obra. Muerta de sueño pero llena de satisfacción, se lo puse a mi maniquí Leticia y me fui a dormir, sabiendo que para las 20:30 -hora en la que tenía que estar saliendo para la casa del festejo- ya tenía todo listo.


Bueno, casi todo. Cuando me levanté, busqué en mi cajita de joyas algún collar y pulsera que me gustaran. Encontré dos cadenas de oro, la más gruesa me la puse en el cuello, y a la más fina la enrollé en mi muñeca. Un par de anillos color bronce, las uñas pintadas de un blanco nube con un esmalte Revlon buenísimo, las de los pies con color bordeaux brillante, aros de borlas largas de gamuza marrón, y sandalias neutras -las de siempre-.

Minutos antes de salir de casa me hice un peinado que me encanta y es facilísimo: romántico, un bollo -literalmente un bollo de pelo enganchado con bastantes invisibles- y una trencita que rodeaba la cabeza como una vinchita.

Me gustó mucho el resultado. No llegué ni a asomarme a la perfección en la confección, pues diez horas de trabajo y mi falta de conocimiento no me lo permitieron, pero ¡qué satisfactorio es hacer las cosas uno mismo! Tuve el vestido que quise, por suerte fue elogiado, y pasé una hermosa Nochebuena con la gente que quiero. Esto es bueno.

¡MUCHAS FELICIDADES!!!!!

Meme Guaia

18 diciembre 2010

El cocktail de fin de año de la Revista Catalogue

El pasado Jueves 16 de Diciembre, la Revista Catalogue brindó un cocktail en su Estudio Catalogue en Palermo, evento llamado Christmas Cocktail Photoshoot.
A partir de las 19:30hs los invitados empezaron a llegar hasta poblar casi por completo cada centímetro cuadrado del ambiente, teniendo que extenderse la movida hasta más allá de la vereda. Charlando en la calle con copas de vino y botellitas de cerveza, la gente disfrutaba de una festiva noche de verano, con la nostálgica sensación de un intenso año que pasó volando y con enérgicas conversaciones sobre planes vacacionales y laborales para este 2011 que está por llegar.


Dentro del estudio, un escenario navideño albergaba a los que querían posar para las cámaras de Catalogue. Previamente maquillados por el staff y vestidos con temática Papá Noel, la gente se divertía tomándose fotos, disfrazándose y viviendo una noche a pura nieve con la nieve artificial que caía del techo a cada rato.


El DJ, una barra de vinos y cerveza, pan casero y canapés, saciaron el frenetismo de tal cantidad de asistentes, quienes de regalo se llevaban un ejemplar de la revista en una bolsa de diseño.


La revista de Jimena Nahón dejó su impronta una vez más con un concurrido evento y su última edición de Diciembre Hot Summer que no podés dejar de comprar.